Pastas para el té con dulce de membrillo
COMENSALES
4 raciones
Preparacion

ELABORACIÓN

En primer lugar, la mantequilla la tenemos que tener blanda, esto es, a punto de pomada. Si no la tuviésemos así, la trabajamos con un tenedor o cuchara hasta que se ablande.

En el mismo bol donde tengamos la mantequilla añadimos por orden y antes de añadir nada nuevo mezclamos hasta unir bien: el azúcar glass, la sal, los huevos (a temperatura ambiente, la leche (a temperatura ambiente) y la vainilla.

Cuando tengamos una crema con todos los ingredientes anteriores añadimos la harina tamizada y de golpe. Amasamos bien con la palma de la mano, sin trabajar en exceso para que no tome mucha liga. Se recoge la masa, se aplasta de nuevo, se recoge, se aplasta, dos o tres veces o las que sean necesarias para que la harina se una bien al resto de ingredientes. En ese momento, la juntamos y ponemos en film. Dejamos reposar en frio durante un par de horas al menos.

Ahora solo queda sacar del frigo y extender con un rodillo. Lo mejor es utilizar azúcar glass sobre la mesa de trabajo. Le damos el grosor deseado, unos 3 mm. Podemos ponerle cobertura de azúcar o almendra molida. Las ponemos sobre papel de horno y las cocemos a 180 ºC durante unos 10 minutos.

Al sacar las pastas, las dejamos reposar y enfriar. Es entonces cuando cogemos nuestro dulce de membrillo y lo machacamos con ayuda de un tenedor. Ponemos en cada pasta una porción y cerramos con otra.

Y listo, ahora ¡a disfrutar!

Ingredientes

150 gr de dulce de membrillo
250 gr de harina común
150 gr de mantequilla
90 gr de azúcar glass
Pizca de sal, ósea ponemos los dedos en forma de pinza y cogemos una mínima parte de sal
1/2 huevo: batimos un huevo y echamos la mitad.
25 ml de leche
Pizca de esencia de vainilla